04
AGO
2015

El Cambio Climático No Solo Concierne A Las Potencias Globales

Thomas Stocker nació hace 56 años en Zurich, Suiza. Es profesor de Clima y Física Ambiental en la Universidad de Bern desde 1993. En 1998 comenzó a trabajar en el IPCC. Desde el 2008 hasta la actualidad se desempeña como co-presidente del Grupo de Trabajo I.

Actualmente es el candidato del Gobierno suizo para la presidencia del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), un grupo de especialistas encargado de brindar información científica, técnica y socioeconómica actual sobre el riesgo de cambio climático provocado por la actividad humana, sus potenciales consecuencias medioambientales y socioeconómicas, y las posibles opciones para adaptarse a ellas o mitigar sus efectos.

El especialista en Física Ambiental conversó con El Comercio durante su visita al Perú.

– ¿Cuáles son las funciones del cargo para el que postula?
El presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre elCambio Climático debe liderar a la organización y asegurarse de que las solicitudes de la Convención sobre Cambio Climático sean tomadas en cuenta. En otras palabras, entregamos en un marco de tiempo de entre 5 a 7 años un informe de evaluación científica, económica, ecológica y socio económica sobre los efectos delcambio climático.

Hay algunas tareas adicionales, por ejemplo, una mirada más detallada del rol de los océanos en el sistema climático, la importancia del polvo en la atmósfera o reportes especiales sobre seguridad alimenticia. El presidente se encarga de dirigir a este grupo y asegurarse de que realizan un asesoramiento científico comprensible y aplicable.

– Estos informes son entregados a los gobiernos que asisten a las Conferencias de las Partes (COP), ¿cierto?
Así es. Mucha información llega a los responsables políticos, pero solo uno de esos documentos ofrece información científica a todos los países en bases iguales y es el del IPCC. Desde que se produce el reporte hasta que es entregado, los gobiernos están involucrados totalmente en su producción observándolo, revisándolo y finalmente aprobándolo.

– La última COP se celebró en Lima el año pasado. ¿Qué opina sobre los resultados obtenidos en ella?
Creo que fue una conferencia muy importante en el camino de preparación hacia la COP 21 en París. Es un proceso donde las diferentes partes llegan con diferentes puntos de vistas, diferentes metas y diferentes preocupaciones, así que cada COP presenta un nuevo paso de progreso. Uno de los más grandes fue el objetivo de reducir en 2°C la temperatura global.

– Hay muchas esperanzas puestas en la siguiente COP, ¿qué debemos esperar realmente?
Deberíamos ser realistas pero al mismo tiempo bastante optimistas sobre que en esta oportunidad habrá verdaderos alcances. Es muy difícil de predecir, es incluso más difícil que predecir el clima para los próximos 15 años, pero lo que veo es que la situación de hoy es muy diferente a la que había hace seis años, antes de la COP 15 en Copenhague, donde las esperanzas eran bastante altas para conseguir un acuerdo entre los países y muchos resultaron decepcionados. Ahora tenemos una situación diferente por tres grandes razones.

– ¿Cuáles son esas razones?

La primera es que nunca antes los políticos y los países en general han estado tan bien informados sobre el cambio climático y sobre las consecuencias futuras que tendrían sus decisiones. El entendimiento es mucho más alto que en el pasado. La segunda es que, en contraste con hace seis años, los grandes negocios también han reconocido al cambio climático como un problema y han asegurado que esperan ver un acuerdo positivo. El tercer punto es que ahora discutimos el hecho de que no solo es un tema que le concierne a las megapotencias globales, también sabemos que deben haber contribuciones de las más pequeñas. Cada nación está contribuyendo en la reducción de emisiones de carbono, promesas y compromisos. Además, pueden explicarle al público por qué consideran que sus promesas son ambiciosas. Es una forma muy inteligente de iniciar un diálogo y discusión entre países.

Uno de los resultados positivos es la histórica declaración entre Estados Unidos y China, la declaración del G-7 y el incremento en los INDC’s (Aporte a las Contribuciones Nacionales). Actualmente, 22 naciones han declarado sus INDC, pero tengo plena confianza de que para setiembre muchos más se habrán comprometido.

– El presidente de los EE.UU., Barack Obama, anunció los detalles sobre el Plan de Energía Limpia. ¿Qué opina al respecto?
Como dije, encontré la declaración entre Estados Unidos y China como un hecho histórico. Lo que encontramos aquí es una implementación concreta de estos objetivos. No será suficiente pero es un muy buen primer paso con el que se identificará los principales causantes de la polución en ese país y se reducirá un alto porcentaje de las emisiones de carbono. También permitirá iniciar la transición hacia un modelo en el que los agentes contaminantes no tendrán lugar.

– ¿Podemos esperar una respuesta similar de parte de China?
China ya ha hecho una declaración, no sé exactamente a qué escala o cuán precisos serán para implementarlo. Pero creo que en dos o tres años veremos más de estas declaraciones de parte de los países que sentarán buenos planes.

– El cambio climático ha sido llamado la mayor amenaza para la humanidad, incluso por encima del terrorismo o la desnutrición. ¿Está de acuerdo?
Creo que la formulación puede ser un poco más optimista. Es el reto más grande de nuestra época, si tienes un reto estás motivado a enfrentarlo y encontrar una solución. Evidentemente hay problemas que preocupan a todos los países y todas las personas del mundo, elcambio climático es uno de los más perversos porque involucra a todos. Por eso vemos más gente preocupada por el estilo de vida que llevan para no contribuir con el incremento del cambio climático.

– Aunque ahora se conoce más del tema, algunos aún no comprenden sus consecuencias, ¿cómo se puede demostrar que es un problema real y actual?
La comunicación es clave en este problema. Tenemos la fortuna de tener a decenas de miles de personas en el mundo que trabajan sobre este problema y que son expertos en temas relativos. Ellos son los mejores embajadores para informar a la gente. Empoderar a la comunidad científica de cada país, tanto en instituciones gubernamentales de investigación, como academias de investigación y universidades, nos permitirá difundir eso y encontrar posibles soluciones al problema.

– Su trabajo abarca el estudio de glaciares en el Polo Norte, quizá esa sea una de las formas más efectivas de graficarle a la gente los efectos del cambio climático… 
Así es. En Perú no necesitan ir muy lejos para apreciar los efectos que ya todos conocemos. Al igual que en Suiza, ustedes tienen costa y entonces es fácil ver como aumenta el nivel del mar. En los últimos 120 años el nivel del mar ha subido en 19 centímetros, es algo que podemos medir y entender. Si vas a la sierra ves que los glaciares son cada vez más pequeños, han cambiado de una forma dramática. Deben ver a su propio país y no solo en Perú, todos los países pueden ver el impacto que ha llevado el cambio climático.

– Obama dijo durante su discurso que «somos la última generación capaz de hacer algo respecto al tema». ¿Cuán cierto es eso?
Somos la primera generación que comprende totalmente sobre el tema y sí, probablemente la última capaz de hacer algo respecto a ello. Personalmente estoy convencido de que podemos tomar este problema para un mayor desarrollo. Usualmente hago una comparación con la revolución industrial.

– ¿En qué sentido?
La revolución industrial fue algo global. La primera revolución fue la mecanización, la invención del agente metálico que hacía el trabajo sin que tú tuvieras que hacerlo. El segundo fue la electrificación. El tercero, la digitalización. Yo creo que la cuarta podrá llamarse ‘descarbonificación’ o ‘sostenibilización’, esa palabra ni siquiera existe pero intento promoverla.

– ¿En qué consiste la sostenibilización?
Hacer nuestras vidas más sostenibles, se refiere a la energía pero también al uso de materiales como metales raros que son claves para producir artefactos como los nuevos celulares. Esta cuarta revolución industrial representa una gran oportunidad para la humanidad porque presenta una oportunidad: nuevos inventos, se puede obtener dinero, puede haber más trabajo. Si vemos las otras tres revoluciones podemos ver que todas cambiaron nuestras vidas de forma positiva, han traído riquezas y beneficios, además de estructuras fuertes. No hay razón para creer que este no será el caso en la cuarta.

Fuente: Diario El Comercio